Seguidores

lunes, 1 de septiembre de 2008

Dedicado a la amistad...


Un día Mark iba caminando de regreso de la escuela y se dirigía a su casa. Al poco rato de caminar se dio cuenta de que el chico que iba adelante de él se había tropezado y había tirado unos libros, 2 suéteres, un bate y guante de baseball, y una pequeña grabadora que llevaba cargando. Mark se acerco y lo ayudo a pararlo y a recoger las cosas que había tirado. Como se dirigían por el mismo rumbo, Mark le ayudo a cargar parte de las cosas. Mientras caminaban, Mark descubrió que aquel chico se llamaba Bill y que amaba los juegos de vídeo, el baseball y la Historia, y que además estaba teniendo muchísimos problemas con sus otras materias de la escuela y para amolarla había terminado con su novia.
Primero llegaron a la casa de Bill y Mark fue invitado a pasar y tomar una Coca mientras veían TV. Pasaron la tarde muy a gusto entre risas y pequeñas charlas. Después Mark se fue a su casa.
Ellos continuaron viéndose en la escuela, almorzaban juntos dos o tres veces a la semana y ambos se graduaron de la secundaria. Más adelante terminaron en la misma preparatoria en donde seguían teniendo contacto pero en forma más esporádica. Finalmente llego el momento tan esperado de terminar la prepa y tres semanas antes de la graduación, Bill le preguntó a Mark si podían hablar. Bill le recordó el día en que se conocieron tantos años atrás. "¿Alguna vez te preguntaste por que iba cargando tantas cosas ese día?" le preguntó Bill.
"Veras, yo había limpiado mi locker porque no quería dejar ningún relajo para nadie más. Había tomado las pastillas para dormir de mi mamá e iba camino a casa para suicidarme. Pero después de haber pasado la tarde juntos platicando y riéndonos, me di cuenta que si me mataba, me hubiese perdido de esos momentos y de tantos que pudiesen haber seguido. Como puedes ver, Mark, cuando tu recogiste aquellos libros hiciste mucho más, salvaste mi vida".

No hay comentarios: